El milagro de la vida
11 Junio 2006Hola Amigos
Un día viajaba por la autopista entre Point Lisas y Port of Spain en Trinidad con mi amigo Alister Rey (Un muchacho Ingles mas joven que yo).Estábamos cansados después de pasar casi todo el día bajo el inclemente sol del Caribe. El bebía su cerveza tratando de calmar la sed y descansar el espíritu. Yo venia molesto por que uno de los alemanes para los que trabajaba me grito en la mañana. Mi amigo me dijo ----- hay que ver que ustedes los latinos se molestan y viven con esa molestia por días ------ yo que parezco no oír algunas veces, grabe ese momento en mi mente y desde ese día lo he revivido muchas veces. El tenia toda la razón, nuestra cultura nos hace ser rencorosos, no olvidamos fácilmente nada, en mi caso particular ese defecto es mas acentuado que en el resto de mi raza.
Las memorias que guardo de la infancia no son las mas bonitas, mi padre no fue un buen ejemplo a seguir. El prefería ir a una paranda que al trabajo, eso no estaría mal pues yo también lo prefiero, pero yo nunca he perdido mi trabajo por una parranda. Las peleas de mi madre con el eran cada vez mas frecuentes, ella una mujer extremadamente correcta en todo, a quien le debo lo que soy en la vida, me enseño a ser correcto; a no deber a nadie; responsable ante todo y cuidar por mi familia.
La ultima vez que mi padre peleo con mi mama, fue a la hora del mediodía, nos disponíamos a comer y el llego a la casa, lo habían invitado para un almuerzo y el quería ir con mi mama. El no le importaba no asistir a su trabajo esa tarde, solo pensaba en el almuerzo a que su familia lo había invitado.
Mi madre uso todas las técnicas que las mujeres usan para tratar de cambiar la decisión ya tomada por mi padre, pero nada resulto. ella trato de usarnos como excusa usando el mayor tiempo posible para darnos que comer a mi hermana y a mi, en el crecía cada vez mas la desesperación y la rabia por la tardanza.
De un momento a otro un arrebato de ira, lo dirigió a la habitación que compartían juntos, luego todo fue ruidos de cosas que se rompían en pedazos de ropas hechas arapos saliendo por la puerta y gritos de reclamos.
Mi hermana y yo solo llorábamos, mi abuela no sabia que hacer y mi mama con la reciedumbre que la a caracterizado, se dirigió al cuarto a tomar el toro por los cuernos, pero por mas carácter y por mas valentía que tenga una mujer, la fuerza bruta se impone y madre salio con el rostro sangrando.
Quedaron los interrogantes de si fue intencional o no, eso nunca lo sabremos, pues cuando se entra en una zona de combate cualquiera por error o con intención puede ser herido.
Esa escena fue lo que me transformo en rencoroso. Ninguna cosa mala que me hace alguien pasa por debajo de la mesa.
Muchos años pasaron llevando por dentro ese rencor que quemaba mis entrañas cada vez que recordaba ese momento vivido, solo el análisis profundo de esa tarde en que viajaba de regreso a casa en Trinidad, me ha hecho ver que quien sufre mas es la persona que alimenta ese sentimiento, quien causo el daño en corto tiempo lo olvida, pero si al que se lo causaron alimenta el rencor, este le arrancara parte de su propia vida.
Cuando estamos molestos no vivimos, solo morimos lentamente, es muy difícil controlar lo incontratable, pero nada es imposible si tenemos la voluntad para hacerlo.
Por eso hoy, faltando solo una semana para el día del padre, puedo decir feliz día papa te encuentres donde te encuentres.
Creí siempre que no me había dado nada, pero me dio la vida, de ese momento de amor yo fui el fruto y ese milagro es mas que suficiente para dar gracias.
Cuando uno es joven y estas lleno de vida, esta no significa nada, pero el pasar de los años es el que te deja ver el verdadero valor de las cosas.
Nuestro cerebro siempre sera joven, pero en el momento en que caemos en cuenta que estamos quedando atrapados en un cuerpo que envejece es que mas importancia cobra el milagro de la vida, pero esto ya es otra historia.
Cuando lean esto ya casi sera el día del padre y para todos los que se dedicaron con amor a ejercer esa profesión que no termina nunca, va mi saludo y mis felicitaciones.
Dios quiera que sus hijos algún día reconozcan que ustedes fueron participes de ese milagro que es la vida y entregaron parte de sus vidas a formar la prolongación de las suyas.
Feliz día a todos los padres y a los que no lo son antes de serlo deben de saber la responsabilidad tan grande que esto encierra.
Un abrazo para todos y que Dios los bendiga.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home